Digevo y Laboratoria: una dupla de éxito

Digevo y Laboratoria: una dupla de éxito

Todo un éxito resultó para el equipo de trabajo DIGEVO-LABORATORIA la experiencia de participar en el Talent Fest, en el que los distintos grupos estuvieron trabajando en una maratón de más de 36 horas seguidas, que se realizó hace unas semanas en iF Blanco, en plena comuna de Recoleta.
El desafío planteado desde DIGEVO, una de las empresas participantes en este Talent Fest, al grupo de programadoras asignadas, no era simple: había que desarrollar y mejorar una aplicación real, que es acelerado por DIGEVO VENTURES: la “Aplicación de la felicidad”, la que debe ser capaz de medir, justamente ese sentimiento, en una persona cuando asiste a algún evento. La medición se hace a través de “caritas” que dan cuenta del grado de felicidad de esa persona.
Todos los participantes coinciden en que el equipo que se armó trabajó muy bien, que el desafío impuesto por Digevo fue muy entretenido, distinto y atractivo, y que Eduardo Peña, quien hizo las veces de mentor del grupo de chicas de Laboratoria, ayudó mucho a que todo el trabajo fluyera de manera muy natural, que a través de sus indicaciones y de lo motivador de su comportamiento, todo fuera fácil de resolver.
“Ha sido muy satisfactorio todo este trabajo, porque hemos logrado más del 70% del desafío que nos planteó DIGEVO, y aun quedan varias horas para terminar el evento. Hemos trabajado muy rápido. Entonces, Eduardo, nuestro mentor nos pone desafíos mas complicados, por lo que nos ha aumentado el grado de complejidad en el trabajo. pero eso está muy bien, me encanta”, afirmó Josefa Herrera, de 22 años.

Mientra que Marión Castillo explicó que el trabajo con DIGEVO había sido muy entretenido aunque un desafío un poco complejo. “Pero con la ayuda de las compañeras lo hemos podido sacar adelante, nos faltan algunos detalles, pero en general lo hemos resuelto bien, nos aumentaron el grado de complejidad lo que es bueno. Estamos y estoy muy contenta”.

-Josefa: ¿Qué mundo te ha abierto el estar en Laboratoria, el tener una experiencia como esta?

Respuesta: Todo partió como un desafío, para decir “yo me la puedo”. Pero a los seis meses de estudiar me doy cuenta que “el código ya es parte de mí, que me gusta mucho la programación”. Quiero seguir estudiando, pues me di cuenta que éste es un camino inagotable de conocimientos y también para trabajar y quiero seguir creciendo. El ambiente que se ha dado en este trabajo es muy rico, y Eduardo ha sido muy motivador.

Por su parte, Eduardo Peña, el mentor de las chicas de Laboratoria, por llamarlo de alguna manera, Eduardo cometa que lo pasó muy bien apoyando en este desafío, “pues tanto las desarrolladoras mismas como el equipo de Laboratoria creaban un ambiente dinámico y colaborativo. Y aunque la verdad es que no compartí mucho con otras empresas, sino más bien con otros equipos de desarrollo, el ambiente siempre fue de buena onda y sana competencia”.

Por su formación y trabajo, Eduardo cuenta que le hubiera encantado ser parte del equipo de trabajo en lo práctico, o sea que él también hubiera tenido que programar, “pero eso debo destacar de mi equipo, que pudo avanzar sin que yo tuviera que ayudar”.

-¿Qué te parecen iniciativas como ésta y qué rescatas de la experiencia?
Respuesta: Me parece bien que existan estos espacios, independiente si son para hombres o para mujeres. Acá no se trata de género, si no de las ganas que tenga cada cual de aprender, en un oficio que te obliga a mantenerte actualizado e investigando.