Inteligencia Artificial, motor del crecimiento para el Chile futuro

Inteligencia Artificial, motor del crecimiento para el Chile futuro

Ya en 1968 Stanley Kubrick (basado en una novela de Arthur C. Clarke), de manera visionaria, plasmaba en el celuloide con su película “2001, una odisea en el espacio”, el debate humanos versus máquinas, donde la omnipresente HAL 9000 representaba dramáticamente el control de la Inteligencia Artificial (IA) en todos los aspectos de la vida de David Bowman, habitante de la estación espacial. Hoy, este tema ya comienza a ser parte de las conversaciones en el mundo científico y empresarial de nuestro país, al punto que ya son varios los encuentros internacionales que se han desarrollado y se realizarán sobre esta materia en los próximos meses. Cuarta revolución La IA es considerada la cuarta revolución industrial.

Así lo señala Jaime Soto, secretario general de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de la Información (ACTI), quien explica que —en este contexto— “todas las empresas, sin importar su tamaño y más temprano que tarde, tendrán que subirse al carro de la Transformación Digital, pues si no lo hacen, están destinadas a una muerte segura”. En este escenario, precisa Soto, la Inteligencia Artificial juega un rol importante, ya que la automatización de muchos procesos pasa por ella.

“La IA no es otra cosa que un robot haciendo el trabajo de una persona, y su evolución es y será tal que llegará el minuto en que nadie se dará cuenta de que en realidad interactúa con un robot. Por ejemplo, en nuestro día a día, utilizamos la Inteligencia Artificial, tal vez sin saber que se trata de ella al desbloquear el smartphone a través del reconocimiento de la cara o de la huella”, explica. En la práctica, la IA está presente en más actividades de las que pensamos. Así, en un día cualquiera, cientos de millones de personas la usan para realizar búsquedas, conocer el tráfico en las calles, traducir en tiempo real a otros idiomas o en las recomendaciones de libros, películas, espectáculos y artistas que realizan, de acuerdo con preferencias, ciertas plataformas. “Se sabe que la Inteligencia Artificial será un nuevo motor de la economía, ya que llegaremos a tener ciudades inteligentes en las que todo estará ‘sensorizado’, habrá vehículos autónomos, tráfico monitoreado, robots mejorando la experiencia de los clientes.

Está y estará cada vez con más frecuencia en el área de gestión de las empresas y en la de producción, en la manera en que se realizan muchos trabajos y tareas. Y es que las “máquinas inteligentes” son capaces de hacer mucho más productiva e innovadora cualquier empresa”, sentencia Soto. De hecho, según diversos estudios, alrededor de 80% de los ejecutivos creen que la IA puede mejorar su productividad. El potencial de la IA ya ha sido advertido en la Unión Europea. Christopher Mac-Gregor, gerente de Administración y Finanzas de la Fundación Copec-UC, plantea que a comienzos de este año ese bloque anunció la inyección de 20.000 millones adicionales de euros en fondos de investigación para IA y así, competir con EE.UU. y China.

“Este dato no es menor, ya que la IA agrega valor a la economía por varias razones, entre las que destaca el aumento de la productividad de la mano de obra y un incremento en el valor agregado de los productos, y servicios que las empresas ofrecen. La IA tiene el potencial de sobrepasar las barreras que muchas de las empresas y países tienen, logrando cosas y servicios que en la actualidad son impensadas”, explica. En este sentido, agrega que tanto las empresas como Chile deben entender que la IA no es una amenaza, sino que “una tremenda oportunidad para elevar nuestros estándares e impulsar fuertemente nuestras capacidades”.

Con todo, advierte que la IA afectará al ser humano en diversas áreas, por lo que es muy probable que ciertos puestos de trabajo que hoy son ocupados por humanos sean reemplazados por IA. Sin embargo, precisa, esta tecnología “tiene el potencial de aumentar nuestras capacidades y lograr objetivos que ahora son impensados, romper barreras que pensábamos que eran inquebrantables; es decir, tiene la capacidad de convertirnos en súper-humanos”.

La IA incluso está presente en la ciberseguridad, que ha hecho noticia en el último tiempo, pues —comenta Pablo Dubois, gerente de Productos de Seguridad de CenturyLink para América Latina— se ha convertido en “un elemento clave en la evolución de las estrategias y herramientas de seguridad utilizadas por las empresas, particularmente en el contexto de los negocios digitales, que se basan en altos volúmenes de datos y exigen un resguardo más proactivo, inteligente y permanente”.

Pieza clave de la estrategia Un estudio de Accenture Strategy, compañía global de servicios profesionales, encuestó a 1.100 ejecutivos de todo el mundo para medir la adopción de la inteligencia artificial, el uso de la tecnología en la empresa y su papel en la generación de valor. Los resultados muestran que “las empresas saben que la IA es una pieza clave de su estrategia competitiva en el futuro. Sin embargo, menos de la mitad (45%) dicen que han implementado programas de IA totalmente sostenibles que están entregando beneficios según lo planeado. Eso deja al 53% de las empresas en modo piloto o en la etapa inicial de adopción, sin cosechar todavía beneficios. El 2% restante ni siquiera está en los bloques iniciales.

En todas las industrias y geografías, vemos una brecha de implementación significativa”. Asimismo, el documento reveló que el 85% coincide con que esta tecnología permitirá crear nuevos modelos de negocios, productos y mercados; 81%, que transformará la fuerza de trabajo de manera positiva para empresas y empleados; 78%, que dará origen a una disrupción en su industria y cambiará la naturaleza de la competencia, y 76% que en caso de no implementarla podría sufrir severas desventajas competitivas. Aun así, el 73% considera que “es muy temprano para invertir”.

Experiencias Alberto Flores, CEO de Siemens Chile, plantea que un ejemplo concreto de la digitalización en esta compañía es el Digital Service Center, que implementaron en 2014, y que es un centro de monitoreo remoto para plantas mineras que ha permitido optimizar tiempos y reducir costos.

En esa misma línea, en 2017 abrieron el Centro Tecnológico de Gestión de Energía, orientado a operaciones energéticas. En Grupo Digevo, su presidente, Roberto Musso, destaca que han desarrollado una serie de servicios en cuatro aspectos: procesamiento de lenguaje natural, esto es, la mejor manera de lograr una conversación natural entre máquinas y humanos a través de bots, optimización y certificación de contenidos; optimización de procesos, es decir, mediante el análisis y correlación de patrones complejos aplicando el uso de redes neuronales y deep learning descubrieron nuevas acciones que mejoran los procesos; modelos de predicción automática, en los que la aplicación de IA abre la puerta a herramientas de predicción en procesos complejos con variables múltiples y multidimensionales, que no se pueden formular con técnicas analíticas clásicas, y —finalmente—análisis de videos e imágenes, en que mediante el tratamiento de imágenes y videos se detectan patrones de comportamiento que se conjugan con modelos de predicción para detectar tempranamente información valiosa para el negocio de los clientes.

Nota en Diario La Segunda. Publicada el 13 de septiembre de 2018.