Smart Cities: la tecnología al servicio de los ciudadanos

  • Diciembre 30, 2019
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Últimamente se habla mucho sobre las ciudades inteligentes (o Smart Cities) y el potencial que tienen de cambiar la sociedad en la que se mueven, especialmente para mejorar la calidad de vida de las personas. Pero ¿Qué es realmente una ciudad inteligente? ¿Qué hace a una ciudad inteligente?

Sabemos que no muchos podrán responder fácilmente estas preguntas, y es que la frase se convirtió de a poco en una moneda de cambio que nadie tiene muy claro. Para hacerlo simple, una definición acertada de Smart City sería una ciudad que capitaliza la tecnología y la data, enfocándose en mejorar la calidad de vida de las personas, gestionar los recursos para un desarrollo mejor y más sustentable, demás de facilitar una mejor toma de decisiones tanto a ciudadanos como a responsables de las políticas públicas.

Ahora, un punto muy importante, antes de comenzar a idear los planes que podrían llevar a una ciudad a ser considerada inteligente, hay que pensar en los habitantes de la misma. La ciudad inteligente se sustenta en la base de ser un buen lugar para sus habitantes, haciendo que las mejoras tecnológicas sean una ventaja para todos los ciudadanos. Por lo mismo, hay algunos lugares que son considerados Smart Cities pero que en realidad solo lo son para algunas personas, normalmente las más pudientes, dejando relegado a un amplio sector de la sociedad.

Por lo mismo, y siguiendo la idea del párrafo anterior, no debe pensarse la palabra “inteligente” como un adjetivo de la ciudad, si no como el instrumento con el cual se puede conseguir el fin último, que vendría a ser mayor bienestar para los ciudadanos. Al final, una Smart City no es nada sin sus pobladores.

Tecnología aplicada a la ciudad inteligente

Las tecnologías ya han avanzado lo suficiente como para que algunas de las mejoras tecnológicas ya puedan haber sido vistas por ustedes en su ciudad u otra que conozcan. Desde los paraderos inteligentes (o aplicaciones de celular) que pueden decirte exactamente en cuanto llega tu bus, hasta las ciudades que pueden medir la contaminación del aire o incluso si hay algún espacio de estacionamiento libre para ser usado. Otro buen ejemplo que es bastante probable que ya hayas visto, es el del préstamo de bicicletas por parte de los municipios, ayudando a la ciudad en sí a tener menor autos y así descongestionar las calles, a la vez que se cuida el medio ambiente.

Algunos otros ejemplos son los edificios sustentables, que gracias a paneles solares pueden dar energía eléctrica para toda la construcción. Esta es uno de los proyectos más importantes que actualmente trabajan países como Alemania y Holanda, pero para este ejemplo nos centraremos en la ciudad de París, una importante urbe europea que planea hacer uso de lo que ellos llaman Edificios y Torres Bioclimáticas, con la meta de conseguir una ciudad autosustentable para 2050. España y Australia son algunos de los países que ya tienen en sus calles edificios autosustentables. Más cerca de nosotros, en Chile, la comuna de Las Condes ya trabaja con estas ideas y otra comuna, Recoleta, busca comenzar el largo camino a la energía limpia con paneles solares enfocados en los vecinos de la comuna. Si quieres saber cómo transformar tu ciudad en inteligente, te recomendamos leer nuestro post sobre el tema.

Al final, las ciudades inteligentes son un trabajo constante por la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos, y si bien muchas urbes ya lo han comenzado a hacer, hay algunas que se centran en la tecnología en sí, más que en las mejoras que pueda suponer esa tecnología a los habitantes.