La tecnología al servicio de la ciudadanía para mejorar su calidad de vida

  • Enero 23, 2020
  • -
  • 5 min. lectura

Los avances tecnológicos que prometen cambiar el mundo en los próximos años son muy bien vistos por gran parte de la población, creyendo firmemente que tendrán un impacto positivo sobre la esperanza y calidad de vida de las personas.

Las grandes ciudades del mundo tienen cada vez más necesidades para soportar el alto volumen de habitantes. Sin ir más lejos, América Latina es el área en desarrollo con mayor tasa de urbanización en el planeta, y la tendencia estimada por la ONU indica que en 2050 el 90% de su población habitará en ciudades.

Esto no es para nada desalentador, ya que actualmente estamos inmersos en la era de la transformación digital, lo que permitirá convertir estos desafíos en oportunidades para crear valor de manera exponencial, transformando a las ciudades en Smart Cities.

Smart City: Innovación para mejorar la calidad de vida

Una Smart City o ciudad inteligente capitaliza la tecnología y la data enfocándolas en mejorar la calidad de vida de las personas, gestionar los recursos para un desarrollo mejor y más sustentable, y facilitar una mejor toma de decisiones tanto a ciudadanos como a responsables de las políticas públicas.

En este contexto, es legítimo preguntarse ¿Qué beneficios puede traer una Smart City en nuestras vidas? ¿Cómo se va a integrar la tecnología en el día a día de los ciudadanos y por qué es indispensable este nuevo modelo urbano?

  • Las ciudades se harán más participativas y los habitantes podrán tomar decisiones, sintiéndose parte importante de todo lo que ocurre en el entorno. Esto, gracias a un nuevo modelo de gobernanza en el que se promueve una administración más ágil y accesible, evitando esperas y pérdidas de tiempo.
  • Las ciudades serán más sostenibles. El aprovechamiento de los recursos serán claves para el desarrollo, adoptando un modelo de producción y consumo que promueve la economía circular.
  • Ciudades más cómodas, agilizando los desplazamientos y fomentando las energías limpias mediante un sistema de movilidad sostenible e inteligente. Además, con los sistemas de geolocalización se pueden evitar los tacos y promover rutas más fluidas.
  • Internet de las Cosas y Big Data para dar respuestas inmediatas. Las ciudades aspirarán a sistemas de teleasistencia más ágiles.
  • Entornos urbanos eficientes, para no desperdiciar recursos e implementar la reutilización.
  • Las ciudades promoverán la búsqueda permanente de soluciones para mejorar la calidad de vida.

Cabe destacar que convertirse en una Smart City no es un objetivo, sino un medio para un fin, materializando en responder las necesidades de los ciudadanos. También, es muy importante que las políticas estén diseñadas en mejorar siempre la calidad de vida de las personas.

Líderes de todo el mundo ya están evolucionando sus ciudades junto a la tecnología como principal habilitador, haciéndolas cada vez más inteligentes.

Para hacerlo, se requiere de una profunda comprensión del contexto tecnológico actual, y una estrategia específica para Smart Cities.